Al parecer la muerte pareció ser la respuesta a todo lo que me pasa y nada ni nadie podía impedirlo, y es que sentía como que la vida se me acababa a pasos acrecentados y que mi respirar se hacía cada ves mas lento y suave hasta llegar a una frecuencia mínima. Sentía que todo se me escapa de las manos y todos se alejan de mi como que desaparesco en medio de la calle y nadie se da cuenta. Pareciera que caí en el olvido de la gente que alguna vez me conoció e interactuo conmigo, lo que mas me duele es que entre esas personas estas tu que te crei en mis sueños siempre mia, pues creo haberlo confundido con la realidad porque me doy cuenta de que todo lo que soñe es totalmente opuesto a lo real y que lo que crei mío esta mas lejos de lo que yo pensé.
Como una fría noche de invierno en la que salí a caminar, sumergido en un pensamiento que me invadia por completo y que no me dejaba ver las cosas como eran. Simplemente caminar sin rumbo alguno era de lo que parecí estar conciente y que todo lo demás de mi alrededor era un espejismo. Sentía que la vida sin ti no tenía sentido y que prefiría estar en un lugar muy lejos como para no haberte conocido jamás, pero ya estaba hecho, no había vuelta atrás, solo podía aceptar el hecho de estar sufriendo por alguien que jamás tendria a mi lado. En un misero momento me parecio verte entre la obscuridad de la noche, me veías con una sonrisa que jamás habia visto desde que te vi por primera vez y que instantáneamente me reconforto, pero solamente hasta que desaparecio tu silueta me di cuenta de que nuevamente estaba soñando.
Me dolía el hecho de amarte desde donde jamás lo percibirías y de no poder tenerte cerca en que sea por un momento, y me mortificaba el hecho de no poder hacer nada en contra eso y tener que quedarme parado como idiota viendote desde lejos. Un estado de letargo me invadio en el que no pude siquiera levantarme, es que la herida era ya muy grande y no habia forma de curarla. Solo veía un mundo con el cielo nublado todo los días aunque el sol radiara para todos y el silencio parecía ser mi arma más fiel en esos momentos.
Una vez mas delirando casi por no poder darte a conocer lo mucho que te amaba y te necesitaba, venía llegar la muerte pronta por tanto dolor resistido y tanta amargura soportada. Solo desperte cuando los rayos del sol me alumbraron y vi en el algo qe me parecia conocido pero luego se tapo por alguien qe tapo su luz enfrente de mi. Ahora recuerdo bien lo que fue pero esta vez era real, era tu hermosa cara soriendome con esa sonrisa que jamás habia visto en tu cara, esa sonrisa que soñe en esa oscura noche de invierno.
No recuerdo el como y el porque llegaste a saber que yo existia, seguramente quedaron secuelas de tiempos pasados y no me pude reponer en primer momento, solo agradesco el día y la hora en que nos vimos a los ojos por primera vez y senti ese beso en la mejilla tan cálido, el mismo que me diste ese dia cuando el sol presenciaba mi nuevo despertar despues de tanta soledad...
Como una fría noche de invierno en la que salí a caminar, sumergido en un pensamiento que me invadia por completo y que no me dejaba ver las cosas como eran. Simplemente caminar sin rumbo alguno era de lo que parecí estar conciente y que todo lo demás de mi alrededor era un espejismo. Sentía que la vida sin ti no tenía sentido y que prefiría estar en un lugar muy lejos como para no haberte conocido jamás, pero ya estaba hecho, no había vuelta atrás, solo podía aceptar el hecho de estar sufriendo por alguien que jamás tendria a mi lado. En un misero momento me parecio verte entre la obscuridad de la noche, me veías con una sonrisa que jamás habia visto desde que te vi por primera vez y que instantáneamente me reconforto, pero solamente hasta que desaparecio tu silueta me di cuenta de que nuevamente estaba soñando.
Me dolía el hecho de amarte desde donde jamás lo percibirías y de no poder tenerte cerca en que sea por un momento, y me mortificaba el hecho de no poder hacer nada en contra eso y tener que quedarme parado como idiota viendote desde lejos. Un estado de letargo me invadio en el que no pude siquiera levantarme, es que la herida era ya muy grande y no habia forma de curarla. Solo veía un mundo con el cielo nublado todo los días aunque el sol radiara para todos y el silencio parecía ser mi arma más fiel en esos momentos.
Una vez mas delirando casi por no poder darte a conocer lo mucho que te amaba y te necesitaba, venía llegar la muerte pronta por tanto dolor resistido y tanta amargura soportada. Solo desperte cuando los rayos del sol me alumbraron y vi en el algo qe me parecia conocido pero luego se tapo por alguien qe tapo su luz enfrente de mi. Ahora recuerdo bien lo que fue pero esta vez era real, era tu hermosa cara soriendome con esa sonrisa que jamás habia visto en tu cara, esa sonrisa que soñe en esa oscura noche de invierno.
No recuerdo el como y el porque llegaste a saber que yo existia, seguramente quedaron secuelas de tiempos pasados y no me pude reponer en primer momento, solo agradesco el día y la hora en que nos vimos a los ojos por primera vez y senti ese beso en la mejilla tan cálido, el mismo que me diste ese dia cuando el sol presenciaba mi nuevo despertar despues de tanta soledad...
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