
Son exactamente las 23 horas del día lunes, solo del día lunes, porque puede que todos los lunes pase exactamente lo mismo o simplemente no pase nada distinto. Es más, es probable que todas las 23 horas de todos los lunes tengan algo en común, más allá de la noche. Estube pensando en eso que llaman el fin del mundo y como todo imaginan cosas distintas, tanto así que un no puede ni imaginarse como realmente podría pasar, no porque sean opciones bien fundamentadas, sino porque hoy en día no sabemos nada de nada, basta con saber que no sabremos que va a pasar en el próximo minuto, quizas yo quede trabado en esta palabra...y muera por un ataque. Había pensado que quizás muchas cosas no pasarían pero pasaron o que cosas que pasaron no debieron, con esto no quier hacer una especie de evalucación hacia las cosas que hayan pasado o no, pero sería bueno moldear eso no?
Mientras viajaba en bus hace unos días me percate en la mirada de la gente que caminaba, por cierto no quería decir nada, la gente siempre ha caminado seria. Hacia donde mirarán mientras caminan derecho? Hay muchas cosas que pueden mirar, incluso podríamos desifrar que piensan en ese momento si lograramos decifrar con exactitud que estan mirando. Pero esto no es uno de esos estudios para poder lograr comprender que piensa la gente mientras camina...digo es algo irrelevante, nadie podría dedicarse a estudiar algo así, sobretodo en un mundo invividualista. Tampoco se a que aboca este escrito, estoy escribiendo por escribir y quizas cuando haya terminado note que no dije nada concreto, aunque ese tampoco es el punto, el punto es que, hemos vivido durante miles de años y creo que nadie se ha logrado siquiera conocer a sí mismo (o quizás tampoco sea el punto) y piensa en conocer a los demás. Probablemente ese tapoco sea el punto ahora que lo pienso, en Youtube suena Fucking Die de Skrillex, que por sierto he escuchado como maniático este último tiempo...digamos que tiene algo que motiva.
Llevo dos parrafos sn haber dicho mucho y no se si sea esta la oportunidad de hacer algo concreto, quizás deba ir a preguntarle a mi perro sobre que debería escribir, al menos sus miradas son sinceras, o por lo menos eso dicen. Ahora que lo menciono si en vez de estudiar la mirada de las personas que caminan, se estudiase la mirada de los perros quizás podría decifrarse también que están queriendo decir, creo que eso si sería un poco más relevante, no porque sean animales importantes (puede ser que si), sino que no creo que alguien lo haya hecho, además es algo extraño, poco recurrente. El ser humano es un ente curioso, por ende se atrae con lo extraño e inhabitual. Imagine que con una mirada de perro se regocijaba una gota de verdad, solo una gota porque tampoco sabemos si los perros mienten para obtener la comida que le das a diario...uno nunca sabe, y puede ser también que jamás nos hayan entendido o que nunca hayan sido el mejor amigo del hombre y estén a su lado porque lo ven como una presa, son cosas que se me imaginan nada más, aunque muchos perros han intentado comerse a personas, eso se ve incluso en la tele.
El niño comenzo a llorar buscando a su mamá, no la encontraba por ningún lado e incluso pensó en que podía estar muerta, el aeropuerto estaba casi vacío y no había a quien preguntarle, por cosas de momento, todas las personas que atendían se habían ido a comer a doscientos kilómetros de la ciudad, casi a otro país para no escucharlo ni verlo llorar a el, y menos para ayudarlo. El niño seguía llorando y nadie le decía siquiera que se dejase de niñerías, entonces se dió cuenta que sí, efectivamente estaba solo, porque su mamá le hiso señas desde el avión con cara de burla. Asi qué se armo de valor y comenzó a caminar, pero primero salió del aeropuerto; en el suelo estaba su maletita que había olvidado, la tomó porque recordo que ahi llebava sus zapatitos de bowling que le regaló su tía María. Como sus demás familiares vivían muy lejos y no podía llegar caminando pensó en robarse un automóvil como en esas peliculas de acción que salían por la tele y que a su hermano le gustaban. Lo primero que hiso fue intentar que le regalaran una soda porque hacía mucho calor, aunque era de noche en esa época cualquier etapa del día era calurosa, como para comer litro y litros de helado. Como no le regalaron absolutamente nada y nadie se apiadó de el, prosiguió a la siguiete tienda que, en efecto, tampoco consiguió nada. Como ya era tarde decidió dormir en la calle, porque su mamá siempre decía que esa era buena hora para irse a dormir, así que como en la maleta llevaba toallas para secarse luego de ir a la playa, se tapó con eso e intentó dormir- intentó porque en realidad nunca pudo conciliar el sueño-, sabía que al día siguiente algo se le ocurriría, aunque no podía creer como nadie noto que era un pobre y desvalido niño sin casa ni nadie que lo protejiera.
El día siguiente tardó mucho en llegar, así que lo empezó más temprano que de costumbre, recogió sus toallas y las guardó cuidadosamente, dobladas tal cual le había enseñado su mamá. Decidió por ir a buscar algún campo de golf, a su papá le gustaba jugar golf asi que quizás podría encontrarlo allí jugando con sus amigos de trabajo que siempre lo miraban por desprecio por no saber jugar golf y no usar la típica gorra de golf, el le decía que podía pasarle una muy parecida y que ellos no lo notarían, pero el lo apartaba con una bofetada que casi lo dejaba inconciente, justo ahi recordó que luego de eso despertaba en su regazo y el le acariciaba el pelo con cara paternal. Olvido ese recuerdo porque justo llegó a algo que parecía la entrada a un campo de golf- el los conocía porque cuando su papá iba a jugr el corría despacito tras el sin que lo notase para saber donde quedaba ese lugar- y procedió a preguntar: naturalmente nadie respondió y la persona que estaba a cargo pareció no escuchar porque estaba muy ocupado. Entro sin que lo viese la persona sino, pudo haberle llegado otra bofetada, pareciera que todos allí se pegaban bofetadas cuando habían desacuerdos, lo que no le parecía fuese a practicar el cuando fuese grande- solo si llegaba a serlo-, cuando logró pasar se dio cuenta que no era un campo de golf, pero era algo parecido...quizás. Era un estadio muy grande, donde jugaban los futbolistas, algo que el repudiaba, porque eran muy malas personas los que juagaban eso, se égaban patadas y puños, y los que concurrían tiraban piedras a los que jugaban, todos le pegaban a todo menos al balón, que era lo único a lo que se le tenía que pegar.
Sin embargo se quedó en ese estadio solo por una cosa, vio algo escrito en la pantalla gigante, algo que le recordaba un sitio muy particular: el cementerio. Se acrodaba a la perfección donde quedaba el cementerio porque una vez fue allá a despedir a alguien pero no se acordaba de quien, y cuando llegó- que por cierto tuvo que caminar demasiado, quedaba muy lejos y como no se cansaba sin saber por qué razón puedo llegar- empezó a buscar casi como si lo supiese a esa persona, el camino se lo sabía aunque en realidad no, es decir, no estaba conciente de donde estaba pero igual caminaba con pasos seguros, como si algo lo atrayese hacia allá. Encontro la lápida más grande del cementerio e intentó leer, las letras estaba borrosas, pero había una inscripción larga pero directa, y al leerla pudo sentir un frío intenso dentro de el: "a ese niño y a su mamá, que se fueron exactamente a las 23 horas del día lunes y que desde entonces, se irán todas las 23 horas de todos los lunes".
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